En casi tres veces aumentaron las expulsiones a extranjeros en Chile por infracciones migratorias

Sí en 2018 hubo 1.915 expulsiones de extranjeros por infringir la normativa migratoria chilena, en 2019 esa cifra alcanzó los 5.332. El mes de agosto fue el peak de expulsiones decretadas por el Gobierno de Sebastián Piñera, alcanzando 810 decretos. Además, el estallido social puede haber tenido un efecto en la ejecución de esta política. En el mes de diciembre de 2019 se registró la cifra más baja de decretos durante ese año: 220.

Hasta hace algunos meses, la política migratoria de Sebastián Piñera era uno de los principales temas en su agenda. La política impulsada por el Gobierno, criticada por algunas organizaciones y miembros del Congreso Nacional y apoyada por otros, buscaba ponerle cuotas y límites al ingreso de extranjeros a Chile. Sin embargo, esos límites sólo aplicaron a migrantes de algunos países: Venezuela y Haití. Ellos han sido los mayores perjudicados por la entrada en vigencia (en junio de 2018) de esta normativa, siendo que sus realidades son las más complejas dentro de la región, sufriendo incluso redadas de la policía.

Desde entonces, las expulsiones subieron como espuma, tal como aparece en la información de transparencia entregada por la Subsecretaría del Interior.

Sólo considerando el ítem de “Infracciones Migratorias”, se ve un aumento entre ambos años. En especial durante el segundo y tercer trimestre de 2019: Si entre los meses de abril y septiembre de 2018 se expulsaron sólo a 389 personas, mientras que en 2019 esa cifra subió a 3.220.

El mes con mayores expulsiones solicitadas fue agosto de 2019 con 810 decretos. Eso es un 42% del total de expulsados durante 2018. En total entre ambos años, la ejecución de decretos aumentó en casi 3 veces. Raya para la suma, una diferencia de 3.417 personas más.

Mientras tanto, las expulsiones por “delitos comunes” y “otros delitos” continuaron en una media durante estos dos años, disiminuyendo en 26 en el primero y aumentando en 4 en el segundo. Muestra de la clara intención y efecto de la política promovida por el entonces Subsecretario del Interior, Rodrigo Ubilla.

El estallido social y una Ley que duerme

Justo cuando la ejecución de esta política muestra sus primeras repercusiones llegó octubre. El estallido social puso una pausa en la agresiva táctica implementada, y se vió una fuerte disminución en los decretos de expulsión.

Si en octubre de 2018 se decretaron 354 expulsiones, en 2019 esa cifra fue de 417. Muy por debajo del aumento que se ve en los otros meses. De hecho, a un poco más de un mes del 18-O, se vio la cifra más baja de expulsiones del año pasado: 220 personas en diciembre.

Pero estas son sólo políticas del gobierno. En el entretanto, la modernización a las leyes migratorios, que busca por ejemplo eliminar penas penales a quienes infringan la normativa, sigue durmiendo en el en el Senado desde enero de 2019.