Prensa obsoleta

Hace una semana decidí terminar con mis suscripciones de prensa en papel (físicas). Hasta entonces estaba suscrito a varias revistas, nacionales e internacionales, y dos periódicos. La decisión fue motivada por dos grandes razones: espacio y medioambiente. Sin embargo, la determinación de dejar la prensa física me dejó a la deriva de la oferta en línea que, en el caso de Chile, no ha cambiado mucho al concepto del siglo pasado.

Existen excepciones. Es verdad. Pero en el caso de los diarios más grandes del país, como La Tercera, El Mercurio, El Pulso, Las Últimas Noticias, entre otros, pareciera que la inmovilidad y falta de adaptación los ha dejado perplejos. Y es de locos:

Para poder leer La Tercera o El Mercurio, se necesita flash. Sus versiones móviles de papel digital son complicadas para el usuario y no ofrecen ningún elemento diferenciador al papel. Además, el uso de redes sociales es básico y en vez de encauzar discusiones o motivar la interacción con el contenido, se ha transformado en intentos burdos de viralizar contenido.
No todo es malo. La Tercera ha realizado proyectos en línea que dan esperanzas, pero que son vistos como especiales. Cosas únicas. Quizás por miedo a lo nuevo, estos enormes trabajos no han dado pie para su utilización de manera cotidiana (Ver especial La Tercera “A 40 años del golpe”).

Wired Magazine dio un paso grande hace unos años y que, a mi impresión, es cómo debería ser el futuro de la prensa. Su modelo, basado en auspiciadores y, en menor forma, suscripciones, a resultado tener un resurgimiento gracias a la entrega de contenido.

El contenido de su revista de papel es complementado en sus ediciones en línea (sea iPad, Kindle, Nook, Android o web) a través de videos, audio y otro tipo de herramientas que entregan contenido adicional, entregando mayor profunidad al artículo. Esto significa que el periodista puede explorar más capas sobre su tema. Capas que antes no podían ser entregadas, al verse limitado con el papel.

Mientras estos recursos y herramientas son utilizadas a diario por los medios internacionales, en Chile aún estamos entregando lo mismo a través de todas las plataformas. Rara vez –en un par de medios, T13 y La Tercera– se ven los timeline, infogram y videos para complementar el texto escrito. Qué decir de las revistas que, en su mayoría, se han dedicado a subir la versión papel a sus aplicaciones de iOS y Android (penoso). Mientras tanto, sus portales realizan curatorías y seguimiento de sus golpes periodísticos.

La prensa estadounidense se supo reinventar. Es un proceso largo que aún continúa para ellos. En Chile aún existe temor en subir ese peldaño ¿Cuándo venceremos ese miedo? Quizás tengamos que esperar, igual que en el fútbol, a la próxima generación y ahí recién empezar a quebrantar con los temores del internet.

Publicado originalmente en Medium.